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viernes, 9 de diciembre de 2011

UN AMOR ENTRE SALDOS Y RETAZOS




Imagen tomada de internet

Consciente de tu recuerdo,
Consciente de tu abandono,
De la lóbrega soledad
En la que me sumergió tu adiós,
Tantas veces te llamé
Aclamando tú presencia
Efigie difusa, lejana
Como el rebelde que se desbanda,
Que del tronco se desprende
Olvidando sus raíces,
Repudiando su linaje

Así te marchaste,
Dejándome un hueco
En el cuerpo y el alma
En esa tarde de sol
Profanándome el espíritu
Que estaba henchido de vos.
El calor evaporaba
Las lágrimas que derramaba
En esa tarde de sol.
Resignando un beso en mi frente
Te marchaste sin voltear.

Hubiera querido gritarte,
Decirte que elegiría agonizar
Asfixiada por tus labios,
Las uñas hundidas en tu carne
Mientras el néctar de tu pasión
Se propagaba en mi interior,
Tu lengua enredada a la mía
Y yo apretando los dientes
Suspirando hasta el dolor.

Obscena la cama de esperma y sudor,
Allí me dejaste, yerma, sintiendo el jadeo
Retumbando en las paredes
De mi desdichada habitación
Que era nido en mi utopía.
Tu mirada indiferente,
Tu sonrisa suficiente
Bastaron para entender.

La mente se agitó
No era real tu amor,
Fue un imperceptible esparcimiento.
Soy consciente, sí lo soy,
Este amor nunca existió;
Fue apócrifo, quimera, alucinación
Para sostener el aislamiento
Del que tampoco puedo deshacerme hoy.
Hoy que habito, sensata,
En lo que imaginé nuestro nido,
Hoy que comprendo la perfidia
Estoy más vacía que ayer.
Si al menos hubiera sido,
Pero no fue…
Consciente soy.


                                                    Marzo 2010

Autora: Myriam Jara- La eterna poeta disconforme

miércoles, 7 de diciembre de 2011

PIDO DISCULPA A LOS POETAS



En un mar de locura que me sabotea el discernimiento
Intento volcar en unos versos, arraigados sentimientos.
Pero la musa no me quiere, la musa me desprecia
Porque no logro percibir lo que me impone.
Es entonces que me recluyo en la impotencia
De saber que no se puede ni se debe hacer lo que no se comprende.
Rebelde, irrespetuosa, soberana de la independencia,
Mis dedos recorren el teclado sin acatamiento a las rimas y las métricas
¿Cómo podría, yo, ser poeta?
Yo que le hablo a la muerte, que observo con ojos imprudentes a
Una sociedad ciega y enferma; yo, la irreverente, tanto o quizá más que la muerte,
Pero no de la vida humana, no del decir del otro, no del hambre de los chicos, no
De un mundo bananero que lucha por salir del agujero
Soportando estoicamente los punzantes taconeos
Que desde el Norte nos encajan, vaciando nuestros bolsillos,
Haciendo añicos las ilusiones, secando el alma de lágrimas que se esconden
Obligándonos a apretar los puños como el boxeador que espera el golpe
Y mis puños se cierran, y mis dedos no responden, y mi mente se obnubila
Y la muerte me ronda la cabeza; vieja contendiente que me enfrenta cada día,
Que a veces me gana la partida, que me opaca los ojos con su sombra,
Que me impele a ser fuerte en la batalla, batalla que libramos día a día.
En una fría sala de cirugía, el cuerpo yace sobre una mesa también fría.
¿Cómo podría, yo, ser poeta?
Hoy, una vez más, la muerte me ganó la partida pero mañana es otro día,
Ella también me tiene miedo, sabe que no bajo los brazos, que no me vuelvo sumisa,
Que la miro con desparpajo riéndome de su estúpida cara y su oxidada guadaña,
Que voy a seguir haciéndole frente, diez, cien, mil veces.
¡Que venga y que me encuentre! Voy a pelear hasta que se lleve mi cuerpo.
Furiosa contra ella, furiosa contra mí, nos miramos desafiantes y no quiero
Y no puedo ajustarme a la métrica y la rima; me niego a ser poeta.
Necesito liberarme de mis miedos para vociferarle a la muerte,
Para decirle cuanto la odio por llevarse lo que no le pertenece.
Pero la métrica y la rima me imponen melodías que se desdicen con mi locura
Y entonces me quedo en la narrativa, vomito palabras incoherentes;
Es allí, en la ficción en prosa, donde las palabras toman forma,
Es allí donde digo lo que siento, sin mordazas, apretando los dientes,
Donde grito mi bronca por la gente que se venda los ojos para no ver lo que no quiere.
¿Cómo podría, yo, ser poeta?
Loca, rebelde, prepotente, lanzo palabras hirientes, no busco la dulzura
La mierda se me escapa de la boca sin medir las consecuencias
Y esa mierda no cabe en un poema, toda ella se desliza sin cobardía
Invadiendo los espacios más decentes, los espacios de la gente inteligente.
¿Cómo podría, yo, ser poeta, si me cago en  la rima y la métrica?
Cuando mis huesos reposen en un ataúd,
Rectángulo sólido, soldado,  la medida justa que albergue mi osamenta,
Tal vez…No sé…Es posible que despierte la poeta.
                                                                                                 Setiembre 2009
Autora: Myriam Jara- La eterna poeta disconforme

lunes, 5 de diciembre de 2011

SE HAN AGOTADO LAS ALAS PARA ANGELES


Ilustración de Oswaldo Mejía

No se han agotado las alas,
Se extinguieron las esperanzas,
Ya no más  fantasías,
Se perdieron en la espera.

Se cansaron de volar,
Tienen miedo a despertar,
A jugarse por  amor
Y que el amor los traicione.

No hay perfidia en el amor.
Son instantes de desencuentros,
Por  circunstancias ajenas
Que  van extinguiendo el fuego.

No se pueden agotar las alas;
No debemos consentirlo.
Resguardemos a esos seres
Que pueblan nuestro cielo.

Reconstruyamos  sus  alas,
Restituyámosles los  sueños,
No dejemos que se mueran,
Ese beso lo merece…

Texto: Myriam Jara (Inspirado en la pintura del artista plástico Oswaldo Mejía)
Diseño y  Título del poema: Oswaldo Mejía

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿POR QUÉ ABANDONAMOS A LOS VIEJOS?

¿POR QUÉ ABANDONAMOS A LOS VIEJOS?

Cuatro guardias de 24 hs encerrada en un hospital me volvieron más vulnerable y sensible, aún. No es novedoso que en los hospitales públicos se conoce el rostro de la miseria, carencias afectivas y materiales. Las materiales, bueno, se pueden “digerir” pero…las afectivas ¡NO, ME NIEGO!
Esta es una historia entre tantas.
La dulce anciana Clarita de bellos ojos azules, mujer culta y de determinado poder adquisitivo, ingresa al quirófano y me regala una sonrisa amplia, me pide disculpas, me explica que siente vergüenza por no tener la dentadura puesta. Yo le digo que no se preocupe, que igual su sonrisa no pierde brillo, que la mía no es tan bonita como la suya pero tengo la suerte de cubrirla con el barbijo.
Clarita, con sus 91 años, apuesta por la vida y se entrega, resignada, a un grupo de desconocidos pero que ella intuye como los “salvadores” que la regresaran al triste geriátrico donde sus “adinerados” hijos la han confinado a pasar los últimos años de su vida.
Sin importar que tan lujosa pueda ser la residencia para “mayores”, es sólo eso, una residencia alquilada, un asilo que se asemeja al viejo baúl donde guardamos lo que ya no necesitamos pero que no nos atrevemos a arrojar a la basura porque alguna vez significó algo, porque alguna vez nos resultó útil. Y allí convive Clarita, con otros pares y compañeros de soledad, recorriendo los metros finales que la suerte quiera, en su bondad, regalarle.
No están ellos, sus vástagos, cuando la camilla transporta el cuerpo de la anciana, atravesando la puerta vaivén, no la despiden con un beso y un “Hasta prontito, aquí estaremos esperándote”
Pregunto, por curiosidad, si Clarita no tiene una cobertura médica que la haga merecedora de un sanatorio con habitación privada y ciertos privilegios que, seguramente, su familia podrá pagar. La respuesta es no.
No importa, Clarita está en buenas manos, somos empleados públicos, no muy bien pagos, pero con un corazón grande, eso creo, como para acogerla en nuestros brazos y pasarla a la mesa de operaciones.
Antes de caer en el sueño profundo, producto de la anestesia, Clarita recibe besos y caricias del equipo quirúrgico, un conjunto de extraños que por designio de DIOS, y guiados por ÉL, la volverán a despertar, operada, curada, a su soledad obligada.
Clarita, no nos des las gracias, no nos mires más con esos ojitos tiernos que tus párpados arrugados apenas si dejan ver el azul de tus pupilas. No nos debés nada, nosotros te debemos a vos el haber encontrado el sentido de pasar cansancio, hambre, desarraigo familiar, pero sólo por 24 hs. Vos no, vos volvés a tus días solitarios en una casa prestada.
¿Por qué abandonamos a los viejos cuando todavía pueden darnos tanto?
En Japón se fusionan los hogares para ancianos con los jardines de infantes, los pequeños tienen abuelos postizos, los abuelos tienen un motivo para seguir. Deberíamos tomar el ejemplo nipón y encajar las piezas de modo tal que el resultado final sea una pradera primaveral… si es que no tenemos otra opción.
               IMAGEN TOMADA DE INTERNET
Autora: Myriam Jara (Autora de sus vivencias)

jueves, 24 de noviembre de 2011

PAZ



¿Es posible la paz mundial?
Es utópica en mi mente
Pero vehemente en mi lucha diaria.
No entiendo de armamentos,
Peleo sin fusiles;
La palabra es la espada que esgrimo
Para gritar lo que me punza.
¿Es posible que la sed de poder se acabe?
El poder viene envuelto de riqueza,
Entonces me permito la desilusión.
Los valores de los gobernantes
No son mis valores;
Ellos asesinan por el petróleo,
Puedo entender el Yihad.
Tengo deseos inconclusos
Que tal vez nunca se cumplan:
No lapiden más mujeres,
No les roben el alimento a África,
No especulen con los terremotos,
No finjan ser solidarios
Para quedarse con el botín.
No nos sometamos más
Al sanguinario imperio,
Desterremos a sus aliados
Peligrosos, eficaces,
Cínicos e inescrupulosos.
Hasta que esto no suceda
Será utópica la paz mundial


 Autora: Myriam Jara- La eterna poeta disconforme
                                                                          Marzo 2010

martes, 22 de noviembre de 2011

NO AL ABORTO

Yo te entiendo muchachita, entiendo de tus miedos, entiendo de tus sueños que los piensas truncos, entiendo de la falta de valor para salir adelante con semejante responsabilidad porque sé que no es cosa de jugar a las muñecas. No. Un hijo no es una muñeca, te quitará horas de sueño, te someterá a sus necesidades, te obligará a suspender tus planes, te mantendrá en vilo durante noches de llanto, de fiebre, de resfríos, tal vez, hasta te obligue a alejarte de tu hogar por la incomprensión de tus padres, del noviecito que se marchó porque no te amaba lo suficiente como para sostenerte, hacerse cargo. Sí, yo sé que es duro, porque soy madre y porque lo voy a seguir siendo hasta el día en que cierre los ojos para no volver a abrirlos, pero mientras tenga vida ellos serán mi preocupación aunque ya no mi responsabilidad porque, claro, están mayorcitos, toman sus propias decisiones y yo tengo que respetarlas confiando en que harán lo correcto. Y sí, hacen lo correcto, porque yo se los enseñé, porque prefería no dormir para escucharlos, porque dejaba el gimnasio para ir a la plaza, porque no me podía quedar en la playa tomando sol en la reposera sino pararme a orillas del mar como un guardavidas para no perderlos de vista. Es una tarea agobiante, la teta, los pañales, la papilla que cocinarás con entusiasmo y él la escupirá y tendrás que tener la paciencia de enseñarle a comer. El pediatra una vez al mes, el carnet de vacunas, el ingreso al período escolar con sus aburridas reuniones de padres, correr a confeccionar el disfraz porque tiene que actuar en el acto escolar y no lo podrás disfrutar porque estarás pendiente de la filmadora; los campamentos, controlar que no le falte nada, rogar que vuelva sanito; luego adolescente, soportar que te enfrente y debes medir el "sí y el no" según sea para bien de él y no dependiendo de tus estados de ánimos. La lista es larga, muy larga y pareciera que no tiene fin, y no, claro que no lo tiene porque se casa y te da nietos que también serán tu responsabilidad aunque ya no tanto, es una responsabilidad compartida. Es verdad, si lo piensas te mete miedo, es un ser que dependerá de ti toda su vida, que te restará independencia pero que también te dará muchas satisfacciones, que hará que tu vida sea siempre un camino con obstáculos por saltar, entonces la vejez se demora, los huesos y los músculos, sobre todo el cardíaco, se mantienen activos evitando el infarto o la inhabilitante artrosis, el Alzheimer no te alcanza así nomás porque tendrás que ayudarlo a estudiar, dejarás de ver la película que tenías planeada para sentarte junto a él frente al televisor y controlar que mensajes le están enviando desde el nefasto aparato, observar y conversar. Pero si lo haces, si lo rechazas ¿Podrás algún día perdonártelo? Piensa que la mayoría de las mujeres nacemos siendo madres, por eso jugamos con muñecas, y la que dice no tener el archiconocido instinto materno es porque tiene miedo. Yo te pido que no tengas miedo, que sigas adelante, que no dejes que una cureta arranque la vida que crece dentro tuyo porque ¿Y si mañana cuando tengas edad de ser madre, te cases y quieras tener una familia, te reprochas lo que hiciste? La respuesta seguramente será culparte por haber actuado de Dios, de haber determinado quien tiene derecho a la vida y quien no, como si ése ser que se está gestando fuera un juguete descartable, éste me gusta me lo quedo, éste no me gusta lo tiro. No espero que aceptes mi consejo; como decía mi abuela "El consejo es un vestido pasado de moda", pero espero que no tomes el camino más simple porque es la decisión que probablemente te marque de por vida. Tampoco te pido que seas madre, te pido que le des la oportunidad de dejarlo nacer y si no quieres verlo (mejor no lo veas porque no podrás separarte nunca más de él), si sientes que es un estorbo en tu camino, piensa cuántas mujeres lloran por la frustración de no ser madres. Entrégalo a alguien que le pueda y quiera dar amor, que le ofrezca una buena vida, esa que tú piensas que no puedes darle aunque te digo que la mejor vida es ser amado por quien te parió. Entrégalo, pero no en una bolsa de residuos, a los pies de un árbol o en un conteiner de basura, no le des la vida para dejarlo morir a la intemperie, muerte cruel si las hay. Déjalo en una iglesia, la puerta de una casa, incluso un Shopping donde va la gente "pudiente" pero, por favor, dale la oportunidad de ser.
 IMAGEN TOMADA DE INTERNET

Autora: Myriam Jara 
(Derechos protegidos en el Registro de la Propiedad Intelectual)

lunes, 21 de noviembre de 2011

PRINCESA DE PAPEL (Dedicado a Rocío, una niña sin hogar y sin familia)



En un día particular,
Dos horas, raudas, vertiginosas,
Tres hadas y un duende
Fueron más que suficientes
Para convertir a la niña
En una princesa de papel.

Aparecieron de la nada
El esbelto duende y las hadas
Con una lluvia de globos
Rojos, azules y amarillos de oro
Y en un carruaje intangible
La llevaron a Saturno.

Sólo dos horas tenía
Para poder olvidar
Que su mañana era incierto
Su pasado, una pesadilla,
Que sólo tenía el hoy,
Un hoy de sólo dos horas.

Muchas lágrimas ha llorado
En su corta vida, la niña;
Ahora tenía dos horas
Para disolver la pena en la alegría,
Para fusionar lloros y risas
En esas dos horas que le concedía la vida.

Vertió lágrimas ese día,
Lloró de risa, la niña
Pero en el hechizo de esas horas
No le supieron amargas.
Sentimientos contradictorios
Transmutaron su sentido.

Pasaron raudas las horas,
Regresó la niña a su orbe,
A su vida de desdichas,
Vistió sus ropas harapientas,
Secó las lágrimas de sus ojos.
Ya no sonreía la niña...

Para ella nada cambiará
Pero en el resplandor de sus ojos
Guardará como un tesoro
El recuerdo de esas horas,
De esos globos de colores,
Rojos, azules y amarillos de oro
                                                            Enero 2009

Autora: Myriam Jara- Autora de sus vivencias

sábado, 19 de noviembre de 2011

QUINCUNCIO

VENCER O MORIR



Esa fue la premisa
Que me mantuvo con vida
Cuando me devoró el espanto
De la oscuridad opresora.

Me arrastré por las tinieblas,
Perdí el norte, extravié el camino,
Fue la demencia mi compañera
Y la imprudencia mi caída.

Hundí las uñas en las murallas
Que me negaban el cielo,
La visión de las estrellas
Y la silueta de la luna.

Sólo pensaba en tu mano
Que me alentaba, extendida
Y en esa voz suplicante
Instando a no entregarme.

Tus sollozos de angustia
Traspasaron los muros,
Se me inundó el alma
Con la humedad de tus ojos.

He recuperado la voluntad,
Triunfé abatiendo el padecimiento.
Si alguna vez fuimos dos,
Hoy, una compacta entidad.

Te suplico que te levantes,
Que te aferres a mis manos,
Genio, demente, orate,
Creador de mundos mágicos

Autora: Myriam Jara- Octubre 2011 (En el mes de la ceguera)
IMAGEN TOMADA DE INTERNET 

jueves, 17 de noviembre de 2011

VOLVER A SER MUJER



Eros vino a visitarme.
Fue entonces que aprecié tu olor,
Tus jadeos incitantes,
Tus caricias vehementes
Transitando por mi piel,
La secreción de tus fauces
Impregnándome el vientre,
Acrecentando mí sed,
Inflamando la apetencia.
Nuestras lenguas se enlazaron,
Me entregué al encanto de tu miel,
Sufrí y perecí con él
Dos, tres o cuatro, no sé;
La explosión me elevó,
Al Edén que vislumbré.
Eros vino a visitarme…
Hoy he vuelto a resurgir,
Hoy he vuelto a ser mujer.
                                                        Noviembre 2010
Autora: Myriam Jara 
IMAGEN TOMADA DE INTERNET

jueves, 27 de octubre de 2011

DECISIÓN IRREVOCABLE


No intentes convencerme,
No me hables del día soleado,
No me interesa ir de paseo,
No quiero caminar de tu mano.

No busques excusas,
No voy a escucharte.
No insistas en sacarme de casa
Porque de todos modos voy a quedarme.

No estoy impidiéndote nada,
No te pido que no salgas,
Te digo que me quedo
Tirada en la cama.

No, no tengo fiebre,
Tampoco me duele la cabeza,
Un poco mareada, es posible
Las viejas le dicen jaqueca.

Tampoco te quedes conmigo,
No me sirvas café en la cama,
No quiero tostadas
Manteca ni mermelada.

¿Por qué te cuesta entender?
Si lo sé, no soy clara.
Entonces no insistas,
Me quedo tirada en la cama.


                                                           Enero 2010
Autora: Myriam Jara- La eterna poeta disconforme

martes, 25 de octubre de 2011

NO ME SUELTES LA MANO


Dame la mano, amor mío
Allá, afuera, está muy oscuro,
Fantasmagórica lobreguez
Que me asusta, que me angustia.

¿Puedes ver la luna en lo alto?
¡Cómo seduce su brillo!
¿Y las estrellas, titilan?
¿O sólo yo las distingo?

No, tú también puedes verlas,
Nuestras retinas son una,
Nuestras almas se funden
En ese cielo estrellado.

ÉL nos está llamando,
No debemos resistirnos.
No hay lugar en este orbe
Para dos seres que sufren.

Tómame fuerte la mano.
¿Ya no tiemblan, lo has notado?
Se convirtieron en alas
Para volar a tu lado.


sábado, 8 de octubre de 2011

INEVITABLEMENTE



Decido tomar las riendas de mi vida
Sometiendo la voluntad a mí antojo,
Pero la voluntad es traicionera e independiente,
Autosuficiente y escurridiza.
Le digo que es así como debe ser,
Como yo lo dispongo, lo que yo propongo
Es ley impoluta, la voluntad es mi esclava,
Debe someterse a mis deseos.
¡Ah, la muy caprichosa!
Me quita las riendas,
Me azota la mente,
Destroza la cordura,
Me obliga a postrarme ante ella.
Involuntaria y desesperadamente
Mi alma vuelve a encarnar.
El cordón de plata se corta,
No tengo escapatoria,
El miedo me paraliza,
Me devora la vida.

¿En qué momento perdí el albedrío?

IMAGEN TOMADA DE INTERNET
Autora: Myriam Jara- Eterna poeta disconforme