.

.

...

...
http://world-directory-sweetmelody.blogspot.fr/2013/08/special-page-blog-has-honor.html

sábado, 24 de octubre de 2015

CUANDO PREVALECE LA RAZÓN



Siento el frío del adiós
Recorriéndome la espalda,
Inundándome el alma
Con lágrimas amargas.


¿Por qué lo hice?
¿Por qué te abandoné?
Si tu amor me llenaba,
Si tu risa, mi concordancia

 

Ya no busco las respuestas
De ese adiós que te entregué,
Aun sabiendo que te mataba,
Aun sabiendo que me mataba.

 

Hoy no sirve de nada
Mirar hacia atrás y lamentarse,
Cuando los tiempos felices,
Cuando la dicha circundante.

 

Tuve miedo ¿Puedes percibirlo?
Quién nunca fue amado,
No comprende la algarada
De un corazón palpitando.

 

Sólo espero que me perdones,
Que recuerdes lo vivido,
Que sepas que en mi alma,
Tu presencia sigue viva.

 

Cuando se sequen los mares,
Cuando se deshielen los polos,
Cuando mi cuerpo agonice,
Yo te seguiré, en silencio, amando.



domingo, 11 de octubre de 2015

AVANZA, NO MIRES ATRÁS


¿Por qué ese constante empeño de aferrarte al pasado? El pasado es sólo eso, pasado, algo que no se puede cambiar, ni sentido tiene que te quedes allí, porque tampoco serás tú, sino aquel que fuiste pero ya no eres. Felizmente siempre estamos cambiando, nunca somos los mismos. Entonces, ese niño que está allí, en tu lejana infancia, ya no eres tú.
Ni siquiera voy a decirte que la vida es proyectar a futuro, pues… ¿estás seguro de que hay un pretérito para ti? No, ni tú, ni yo, ni nadie, puede aseverarlo.
¿Qué nos queda, entonces? El presente, así de simple es la ecuación. Y cuando digo presente, no me refiero al período actual. Puntualmente, te digo que el presente es este justo instante en que, a medida que el segundero de tu reloj avanza, va quedando atrás, o sea, ya es  tiempo acaecido.
Deberías relajarte, amigo mío; deberías concentrarte en este hacer, puesto que si estás pensando en lo que deberás hacer dentro de una hora, estás desperdiciando mi compañía, y yo sé que te gusta. Un café, una conversación que nos debíamos, un paseo por el parque, no lo sé, tampoco yo proyecto. Me apetece un paseo, y si a ti también, pues vamos a pasear. Me gusta caminar por el parque, o sentarme en un banco a observar a las personas, a la naturaleza en cualquiera de sus manifestaciones.
Sin importar la estación del año (cada una tiene su encanto), intento ir cada día ¡Si vieras cuánto te sorprenderías! Sólo te sientas y observas. Hay mucho por ver, y en cada visión hay una lección que asimilar.
Mira, por ejemplo, esa larga fila de hormigas; créeme, puedo pasar horas observándolas. Mucho tenemos por aprender de ellas. Una perfecta sociedad organizada donde cada una cumple una función, y lo mejor de todo, creo que ninguna se queja de su condición. Allí reside el secreto, amar tu trabajo, hacerlo con alegría. Si de todos modos no hay opciones, pues es deber tener una noble actitud, regocijarte con tu tarea, incluso desde el egoísmo, mirar a quienes darían la vida por estar en tu lugar, pues si miras bien, verás que hay muchos que nada tienen. Pero no, tú te obstinas en ver lo que te falta, en llorar lo perdido, en aferrarte a eso que ya no te pertenece, en mantener puertas abiertas, por si acaso ¿no?
Observa a aquel anciano. Está solo y encorvado, cavilando, eso me dice su postura corporal, la mirada que noto más allá de aquí ¿Habrá sido feliz? ¿Tendrá buenos recuerdos que traer al presente? ¿o su vida fue una existencia colmada de miedos de los cuales, seguramente, muchísimos no se cumplieron?
En contraposición, allá, en aquel banco, fíjate, hay una joven dando de mamar a su pequeño, y en sus ojos hay ternura ¡Qué feliz se la ve! ¿Cuánto le habrá costado tener ese hijo? No importa si costó o no costó, el hecho es que está en sus brazos y ella lo disfruta.
¿Lo ves? De una ojeada, tenemos un escenario y tres escenas: El pasado, el presente, y el futuro, cada uno representado por un ser y una historia que contar o que escribir. Interesante…
Tú estás en la mitad de tu vida, eso dice la razón. Pero al fin que no estás aquí, que no estás allá, ni tampoco sabes si mañana estarás. Es tu modo de vegetar: retener lo que se fue, aunque sabes que no es posible, nadie puede aprisionar el tiempo y manipularlo a gusto.
Más yo no comparto tu filosofía. Cuando cierro una puerta, la cierro y nada me cuestiono. Segura estoy de que es una etapa cumplida y algo mejor me espera. Porque esto sí quiero que te metas en esa cabezota: Lo que desees, si lo haces sincera e intensamente, eso se te dará en la próxima etapa, que puede ser mediata o inmediata, pues cada cual forja, desde el pensamiento, su próximo camino a recorrer.
Oh! Casi me dejo atrapar por tus creencias, no, no, eso está mal. Espera, debo revertir esto, dame un segundo y vuelvo al presente, o corro el riesgo de caer en la incertidumbre, a cambio de perder el goce de esta llovizna que comienza a mojarnos lentamente.

¿Tomamos un café? Vamos, yo invito.

domingo, 4 de octubre de 2015

HACIA DONDE CARONTE (Cap. 5 de "ROMANCE DE BENAZIR Y JALIL")


 Tiene una razón tu deseo de llorar; déjalo salir, no contengas el llanto,  no retengas las lágrimas, no es bueno para el alma. Debes creerme porque soy quien  extirpa el espíritu de los cuerpos, celdas de músculos y sangre, calabozos que encarcelan más que estos malecones que imponen soledad, porque de este conseguirías evadirte si lo quisieras.
 ¡Mírame de frente! Hay desconcierto en tus ojos. Yo  te mostraré otros mundos con otros cielos pero bien sabes que en esta vida nada es gratuito. Huir de aquí tiene un precio que los entes corporizados como tú lo pueden pagar… más de estos barrotes de huesos y cerrojos que son fibras que la inervan, de aquí únicamente puedes huir con mi asistencia.
Noto el miedo en tus ojos, la pena dio paso al recelo y ahora te invade el pánico ¿Te estremece mi fulgurante apariencia? Sí, me temes, te preguntas quién soy y cómo conseguí franquear la barrera de hombres rudos y armados que celosamente custodian tu reclusión. Te diré que no hay limitaciones para mí, nada que me ataje cuando debo efectuar mi tarea. Tengo el virtuosismo de aprobar que se me perciba cuando yo lo dispongo, no ve sino aquel que debe verme. Ya lo comprenderás cuando llegue el momento. No, no, no me inquieras porque el conocimiento lo poseerás, empero, será cuando deba ser, no falta mucho, primero debes hablarme de ti y de tu tristeza. Aflójate, tienes tieso el rostro. Háblame de tu pesar.
Dices que no lo recuerdas y sí lo recuerdas pero no deseas revivir lo acontecido, te dices que de nada te valdría ya que nada puedes remediar, que es tu destino coexistir con tu injusta soledad y debes sobrellevarla.
¿Me preguntas cómo lo sé? No tiene importancia,  sólo te diré que todo me es dado a saber.  Porfiada, te amparas en el mutismo, no confías en mí; hablaré por ti. Sufres por él, tu adorado amante. Despiadadamente los han incomunicado. Qué pecado hemos cometido, te preguntas una y mil veces sin dar con la respuesta que apacigüe tu suplicio. Amarse, esa es la falta que han cometido para los hombres de corazón de piedra. Para ellos el amor es falacia, es deshonroso, sombrío y poco conveniente. No entienden que cuando dos corazones se topan más allá del abismo, no hay ímpetu humano que consiga apartarlos. Ustedes vencieron las distancias; rebeldes y vehementes, dieron rienda suelta a la deliciosa pasión que conduce el amor sin medir las consecuencias.
No te estoy juzgando, intento que comprendas que ustedes hicieron lo correcto, lo aprueben o no aquellos que despliegan el poderío, ambos cumplieron con el propósito del Creador.
Sí, lo sé, me pienses enajenada y tu recelo se transformó en desprecio. No te culpo, humana al fin, no posees la sapiencia suprema, esa que conquistarás al momento  de recorrer el conducto brillante que te transportará a la paz, mas no es tan sencillo.
Seca tus lágrimas mujer. Escasamente han caminado los primeros pasos y no deben desistir si pretenden inmortalizar este amor en el espacio que en el Nirvana les está reservado. Él no ha flaqueado, no partió, no está muerto, tampoco vivo. Como tú, está confinado pero su celda es una ciénaga tenebrosa y pestilente, un pantano infernal con ausencia de claridad. Es mi deber advertirte que está a punto de perder la razón y que sólo tú puedes salvarlo ¿Cómo lo harás? Ya lo sabrás pero antes debo asegurarme que tu amor es tan grande y tan fuerte que darías la vida por él.
Asegúrame que tu vida sin él de nada sirve, que por amor a él darías la vida, que tu existencia no tiene razón de ser si tus manos no pueden rozar su piel, si sus labios no beben de los tuyos, que estás dispuesta a desafiar a los más pavorosos seres de la oscuridad sólo para estar junto a él. Si es así, si te sientes lo bastante enérgica para hacerlo, entonces ven conmigo, yo te cargaré en mis brazos y te transportaré hacia él, yo soy la que los unirá, yo soy la celestina que los erradicará de esta desconsolada existencia a fin de obtener la eternidad para gozar este amor.
¿Estás sonriendo? ¿Ya no me temes? ¿Acaso te inspiro confianza?  Ya lo ves, no soy como todos me suponen ¿Verdad? No tengo hoz, mi rostro no es tétrico ni mi manto negro. Soy la dama blanca dueña de las almas. Sígueme que nos espera, no debemos demorarnos porque se están agotando sus fuerzas y sólo tu aliento lo revivirá…

sábado, 11 de julio de 2015

HE DE MORIR DE AMOR...



¡Oh, mi buena nodriza Fátima! No preguntes el motivo de mis suspiros pues sería arduo de explicar sin sentir la maldición de mi padre recayendo sobre mí, o peor aún, que Alá me condene por pecado no cometido más que en mi propio deseo. Enjuga las lágrimas que brotan de mi alma acongojada, arrúllame como cuando niña, envuélveme en tus brazos y siente el calor que emana de mi piel ¿Escuchas mi corazón latiendo en vertiginosa trotada?
No, no me preguntes, sólo cántame una nana hasta que mis ojos se cierren y mi espíritu deambule en el universo de Morfeo; haz que retorne a mi infancia no tan lejana cuando pura mi alma, correteaba por los jardines del Palacio bajo tu atenta mirada.
Lo sé, lo sé, Fátima. Nada debería ocultarte a ti, dama que ocupaste el lugar de mi madre, la reina Zoraida, tan bella y tan joven cuando al paraíso partió dejándome huérfana y desamparada, privada del alimento que sus senos elaboraban para mi sustento y que con ella se fue
No estoy reprochándote nada, bien sé que me deleité con el jugo de tus senos que con amor me ofrecías y que mi  pequeña mi boca, succionaba hambrienta. Sí, no soy ingrata para olvidar que  tú me criaste despojando a tu hijo, el palafrenero Jalil, de aquello que le correspondía. Abundancia había en tus pechos maternos, suficiente para alimentarnos a los dos pero no, no lo permitió mi padre, el Califa. No consintió que los labios de una princesa se impurificaran sorbiendo allí, donde también lo haría un vasallo.
Me siento enferma, empero no es calentura lo que tengo, si bien es cierto que ardo y roja estoy, mas no es dolencia de cuerpo, Fátima, es calor de pasión. Haré lo que tú digas, no estoy en condiciones de decidir, no hoy, sólo obedecer tus cometidos. Llena la tina con agua perfumada de pétalos de rosas, friégame la espalda, las piernas, los brazos, quita el ardor que mis carnes ya no toleran, hazlo aun sabiendo que  no conseguirás arrancarlo de mi alma puesto que de ella mana este fuego producto del amor.
¡Ay, Fátima, cómo podría revelarte  su nombre! Me preguntas quién es y no puedo decírtelo sin que te domine el desasosiego ya que te convertirías en mi encubridora y si mi padre se enterara, toda su cólera caería sobre ti, nos apartaría, te arrojaría del Palacio, a ti y a mi venerado Jalil.
¡Por Ala, no fue mi propósito manifestarlo! Obstruye tus oídos ya que no logré sellar mis labios. Olvida lo dicho, no llores mi inerme nodriza, me apesadumbran tus lágrimas, me entristece tu sufrimiento, origen de mi desahogo.
Dices que no es amor ¿Piensas que es sólo desvarío?  Sé que no lo es, Fátima. Entiende, he despertado al amor. Segura lo estoy puesto que mis mejillas se ruborizan cuando su mirada intuye la mía, puedo percibirlo aunque incline la cabeza en sumisa reverencia cuando al cobertizo me allego para montar el blanco rocín que con tanto celo atiende ¡Cuán bello es mi Jalil! Se estremece mi ser ante su  sudada piel canela que entreveo debajo de su camisa blanca dejando de manifiesto sus formas varoniles, musculatura que enardece mi naturaleza. Aunque el recelo te impele a negarlo, no ignoras mi emoción ¿No probaste, tú, las mieles del dulce goce de la unión de dos cuerpos enlazados? Él jamás ha tocado ni un mechón de mis cabellos, no te inquietes, es mancebo juicioso. Me venera, mi cariño es correspondido, empero, es secreto atesorado.
¿Qué cómo puedo estar fehacientemente convencida si ni palabra hemos cruzado? Son sus manos temblorosas, cuando ubica la montura, la señal que  prueba que él, del mismo modo, me pretende.
¡Ya no hables de compostura ni de castas sociales, no son vocablos que el amor reconozca!  No me llames desvergonzada pues nada he hecho para merecerlo. Conservo ileso mi himen, la castidad incorrupta y con ella he de morir si el Califa Zulficar me obliga a contraer nupcias con Al-Zugabi, heredero del rey Muley Hacén, infante necio y estúpido. Que se postre mi padre ante la dinastía Nazarí pues no he de ser yo quien lo haga ¡Prefiero carbonizarme en el infierno antes que menoscabarme en sus brazos!
¡No me hagas callar, Fátima! No olvides tu condición de sirvienta ya que tanto alardeas sobre linajes y esas sandeces.
¡Basta, ya no quiero escucharte! Óyeme tú: Nadie ni nada impedirá que grite que lo adoro ni que el viento lleve mi lamento hasta su lecho de heno para transportarlo hasta mí. Haz lo que te plazca, guarda el secreto o díselo al Califa, ya nada me interesa… Empero, antes presta atención pues de tu disposición pende el destino de tu vástago: voy a ser suya, nadie podrá disuadirme, mi corazón lo dice, el día se aproxima. No cierres los doseles. ¡Quita tus manos de mis  brazos! Ten piedad de mi… déjame gritar o sucumbiré de agitación.
¡AMO A JALIL, EL CABALLERIZOOOOOOOOOOOOOOO MORENOOOOOOO!

martes, 16 de junio de 2015

LA NIÑA MIYU VA A DIRECCIÓN...Y NO SERÁ LA ÚLTIMA VEZ


Ji ji ji...es la segunda vez en lo que va del año que me ponen en penitencia ¡Tarados! Como si no supieran que no hay dos sin tres. Sí, eso está decidido, además lo dijo mi abuela, y si mi abuela lo dice, así será.
-No hay dos sin tres, niña- Eso me dice mi abuela.
Y todo por culpa del preceptor (alcahuete, buchón, viejo metido) que corrió a sacarme de encima del profesor Orellano, el mismísimo profesor de Literatura. La primera vez, bueno, vaya y pase, pues el muy tonto pensó que estaba furiosa contra el profe porque, dada mi fama de chiquilla revoltosa y rebelde, pensó que me le fui encima para propinarle un par de sopapos por el uno que me puso. Noooooooooo, si yo sólo quería darle un beso, tipo decirle:
-Todo bien, papuchi, vos poneme el uno que yo igual te adoro.
Je je je... Ya saben, una niña enamorada es ¡Tremenda! Y sí, yo estoy enamorada de papuchi, o sea, del profesor Orellano, se entiende, el profe de Literatura ¡Es que es tan guapo...! Woooowwwwww que yo no puedo resistirme.
Por eso no estudio, estoy muy concentrada mirándolo para escuchar sobre Góngora y Quevedo.
Hoy me arrojé de nuevo a sus brazos y le di justo justo en la boca.
-¡Ayyyyyyyyyyyyyyyy!- gritamos los dos, el profe y yo. Él porque me colgué de su cuello y le arranqué la corbata, y yo... porque el viejo alcahuete me sacó de las trenzas.
En fin, aquí estoy, sentadita, esperando por las amonestaciones, pero eso no me preocupa. Lo que sí me preocupa es que la Directora también está enamorada del profe y va a hacer todo lo posible por ganarme ¡Vieja ridícula!
Digan ustedes si no soy una niña sexy...no, mejor no digan nada, ya lo sé... pero les juro que ese profesor será mi marido cuando yo sea grande.
Los dejo, ya escucho los pasos de la vieja zorra...
¡Hasta la próxima clase...colgada de papuchi!



domingo, 7 de junio de 2015

DESCIFRANDO ENIGMAS


Quién sabe cuándo sucedió, cómo comenzó, escasamente la precaria certeza del tiempo acaecido ¿Dos horas, dos días, dos semanas, dos años? Atemporal nuestra orbe, es factible que sean dos siglos…
Aconteció casi sin darnos cuenta, sólo ocurrió dejando un resabio acerbo en la boca y los ojos sin luz. Sin claridad nuestro orbe por la deserción de constelaciones, ni el astro mayor ni las siete esferas plateadas ni esas minúsculas lamparillas que al ser millones enfocaban el trayecto que anduvimos juntos…
Hubo aullidos de sufrimiento, hubo frases corrosivas, hubo lamentación y sermones… Se elevó un murallón entre los dos y a la sazón, la fosa que nos apartaba más y más sumiéndonos en ese sombrío recogimiento que acabó con la sensatez, fragmentando la paz, desobedeciendo al amor.
 Antenas averiadas que no emiten ondas y fue entonces que en ese tácito mutismo nuestras manos se desasieron.
Ahora surcamos los limbos buscándonos descorazonadamente, mas si brinco a una nube… ya resides en aquella que me es ajena… si me buscas en la pradera… estoy en el colina… si buceo en el mar esperando descubrir tu sombra en las honduras no hay más que brechas imposible de sortear…me atraen… me devoran… me quitan la savia que es alimento de mi existencia.
Tú escalas los picos nevados, encumbrándote, perpetuándote en la gloria. Sin embargo es delirio fugaz… Adviertes que tu vida es un desierto sin manantiales ni oasis para apaciguar la sed, para expulsar o asimilar la arena que penetró en tu garganta…
Cacofonías confusas brotan de tu boca, súplicas de ayuda emergen de la mía y el eco los emite mas el furibundo vendaval los extiende a espacios desafortunados donde las trabas son progenitores  de nuestra aflicción.
Poseemos las palabras, tenemos las ganas, somos dueños de los sueños pero carecemos de osadía para escapar del doloroso péndulo en el que estamos montados, tu en el tuyo, yo en el mio… miles de kilómetros uno del otro.
La lejanía es la medianera que abate la espera ¿O hay ausencia de confianza?
Oscilamos entre la felicidad y el desánimo, hacemos un alto en la indolencia para recomenzar el vaivén de aquí para allá. Sin importar hacia dónde miramos, no hay encuentro… hay vastedad de suelos estériles.
Se eclipsaron los colores, se los engulló la ira…todo es negro, todo es incertidumbre, todo es una gran perplejidad. Hacia la izquierda, optimismo… hacia la derecha, reminiscencia de lo que pudo ser pero no fue…
En la embriaguez gritamos ¡TE AMOOOOOOOOOOOOO! Desde la nulidad aullamos ¡TE ODIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! No hay odio y sin embargo es la expresión que cobra más fuerza induciéndonos a dimitir el recelo y volver a descubrirnos.
Hasta la próxima vuelta en que la noria vuelva a girar en el  caos, el desánimo, el desasosiego, el calvario…

domingo, 24 de mayo de 2015

CUMPLÍ, CREO




El recuento de mi existencia
Me asevera que lo logré,
Que marché tras de mis sueños
A pesar de los obstáculos
Que me hablaban de  utopías.


Coexistiendo con  mis miedos,
Apegada a mis principios,
Cometí incontables errores.
De ninguno me lamento,
De cada uno aprendí.



Amé con pasión y avidez,
Sufrí mucho, también disfruté.
Sin evaluar las consecuencias,
Me expuse tal como soy,
Sin disfraces ni caretas.



Hubo noches de desvelo,
De huesos cansados,
De párpados trémulos.
No fue tiempo malgastado,
Esas horas que al reposo robé
Tendiendo una mano al doliente.


¿Qué importancia tienen ahora
El agotamiento, la fatiga,
Tantas horas sin dormir
Si al final ya estoy aquí?
Es la cita ineludible,
Una tregua necesaria.



Como era de esperar,
La muerte no se hizo rogar.
Estricta con su gestión,
Me encontró donde debía.
Puse el pie en el freno,
Dejé de pisar el suelo.



Ya no miro para atrás,
Abandoné la mochila.
Si en algo he fallado,
Espero sepan disculpar,
Ya no hay tiempo de reparos,

Ahora descanso en paz.


martes, 19 de mayo de 2015

AMOR MÍO, TE AGRADEZCO


Ser parte de tu vida
Tanto como tú de la mía
Y a partir de ese momento
Planificar un futuro juntos.
Más si mañana la vida
Nos separa en un instante,
Me quedaré con tus recuerdos
Y ese amor que me entregaste.



Sin embargo atesoro la quimera
De una vida junto a ti,
De designios conllevados,
De empellones y deleites,
De peleas y  reconciliaciones,
De satisfacciones y  discrepancias.
Todo vale… nada es perdurable.
Blanco o negro… ¿Los matices?
Circunstanciales, momentáneos…


Autora: Myriam Jara- Navegante Literaria
(Protegido en el Registro Nacional de los Derechos de Autor)

viernes, 8 de mayo de 2015

ATESORO TUS POEMAS: HOY JOHNNY NALVARTE "EN MIS POEMAS"


Y mis ojos te miraban
En la desnudez de tu alma
Como queriendo encontrarte
En aquellos dulces poemas
Que se desvestían en versos
Cada vez que mis nostalgias
De ti, se empapaban.




Y mis manos te tocaban
Entre la noche y el día
Cuando de aquellas sonrisas
El eco eterno traía,
Envuelto en una caricia,
El suave murmullo anhelante
De tu corazón rebosante.




Y nuestros cuerpos entonaron
Al unísono las letras amadas
Que nacían de dos corazones,
Y al compás de un suspiro
Nuestros labios declamaban
En el eterno versar
Que es tú poesía y la mía.




Autor: Johnny Nalvarte