.

.

...

...
http://world-directory-sweetmelody.blogspot.fr/2013/08/special-page-blog-has-honor.html

sábado, 12 de abril de 2014

AL CORRER DE TUS LÁGRIMAS





Amargas como la pena
Del que se viste de duelo.



Dulces como el amor
Cuando prevalece la pasión.



Saladas como el sudor
De obrero en dura jornada.


Alegres como la risa
De una niña enamorada.



Crueles como la angustia
En la espera de un mañana.



Líquido que brota por los ojos
Pero que fluyen del alma.




Son gotas como cristal
De rota copa tallada.


Son elemento vital,
Como el agua, necesarias.



jueves, 10 de abril de 2014

CONTEMPLACIÓN


En la in-permanencia
De mi propia esencia
Que se disuelve en la torpeza,
Soy parte de la Naturaleza.



 Soy
El concierto del bosque
El ardor del desierto
La pujanza del viento
El caudal de los ríos
Cansancio del caminante
Cielo gris que te acongoja



Presencia permanente,
Reflejo de tu consciencia,
Aquí y ahora, 

Tu único presente.



miércoles, 9 de abril de 2014

LA CARICIA

                                            




  Mientras observo tu rostro pasivo, mis dedos recorren tus cabellos, apreciando, en esa dócil caricia, la exquisitez de tu pelo. Siempre tan presumida ¡Mirá que llegar a los setenta y dos años con ese impecable color castaño! Lo cierto es que te estoy acariciando y no protestás; claro, no podés, te la tenés que aguantar y yo me complazco.
 ¿Sabés que pasa, mamá? Yo siempre quise acariciarte pero vos no te dejabas, decías que estropeaba tu peinado. No te entiendo; nunca te entendí. A mí me hubiera gustado que me acariciaras, pero no pudiste ¡Si supieras cuánto me marcaste con tu rechazo!
Todos estos años anduve por la vida buscando la caricia, pero no cualquiera ¿Eh? De esas encontré muchas; mi piel emanaba el anhelo de una caricia, mi mirada dejaba al descubierto las carencias contenidas, mi voz imploraba la caricia que vos me negabas. Pero no era lo mismo; yo quería la tuya, la que se da desde las entrañas y esa sólo podías dármela vos, pero nunca la hallé.
Eso sí; yo jamás me privé de acariciar a nadie porque sabía del valor de una caricia. A vos no; no te dejabas, ché. De todos modos, no te odio. Y sí, bronca tuve, y mucha…pero odio, no, no te odié ¡Tantas veces me cuestioné si no habría sido yo la responsable! Hice terapia, incluso, pero no pude llegar al nudo. Entonces comencé a peregrinar el camino del permiso y el perdón; permiso para respirar, perdón por vivir ¿Qué cruel, no? Porque mirá que es un camino duro de andar. Dicen que hay un lazo invisible pero muy fuerte que no se fragmenta nunca sino hasta que uno de los dos muere, la madre o el hijo.
Te tocó a vos, vieja; así es la vida, es lo que se espera ¿Verdad? Yo me quedo con mi bronca, con mis resentimientos agolpados en lo sombrío de mi corazón, fluyendo por mi sangre hacia cada recoveco de mis órganos; me quedo con la sensación de ser una mal parida. Pero al menos tengo tiempo para remediarlo ahora que te fuiste para siempre.
El sabor áspero de la caricia negada se va con vos, con vos que “ya fuiste”, como dicen los pibes de hoy. Comete el amor que me negaste, jodete, se acabó el tiempo de reparaciones, no podés corregir nada, te llevás la culpa y la rabia, porque ustedes, los viejos, cuando se preparan para caminar los últimos metros, quieren ser reconocidos, convertirse en mártires, dejar un tendal de lágrimas derramadas tras el féretro. Pero yo no voy a llorar; me voy a reír, de vos, de mí, de tu patético narcisismo, de lo que fuiste y ya no sos.
No voy a volver a pedir perdón ni permiso; no estás más para decirme cómo debo comportarme, para juzgarme, para avasallarme ¿Y… sabés qué? Me voy a guardar todas las caricias que tengo acumuladas en las manos, no voy a regalar una más, voy a tomar tu legado, voy a pensar únicamente en mí…
Pero…no te vayas, no me dejes…necesito que me expliques, que me pidas perdón, que seas vos la que empape mi mortaja con tus lágrimas, que asistas a mi inhumación, que presidas mi cortejo.
No puedo vivir sin vos… ¿Y si nos vamos juntas? ¿Y si lo seguimos en el más allá y lo solucionamos de una buena vez? Vos me enseñaste que no se deben dejar cuestiones pendientes, que hay que plantarse ante los problemas aunque el desánimo nos impida conservar los ojos abiertos, cumplir con el deber. Todo eso me impusiste y no voy a defraudarte ahora que tu misión llegó a su fin. No me puedo quedar con la carga de lo inconcluso. Esperame, mamá, voy con vos.
  La detonación irrumpió el susurro de los presentes. Las paredes salpicadas, la cabeza de Daniela destrozada y caída sobre el pecho de su madre, el revolver humeando en la mano derecha, y los dedos de la izquierda enredando el cabello color caoba. Unidas por primera vez…

viernes, 4 de abril de 2014

¡LA NUBE QUE ME PARIÓ!



¡Alto ahí! Basta de acosarme. Me molesta tu presencia, tu sombra, el frío que me provoca. Soy de esencia cálida; mi hábitat es el mar, o la selva, el trópico, incluso el desierto.
Allí donde resplandezca el sol, allí habrán de hallarme, y como no quiero estar sola, no hoy, te exijo que te retires, que me dejes en paz.
Llevo meses aguantándote sobre mi pequeña silueta. Creo que es pequeña pues…he roto los espejos, ellos, sin más, cuentan falsedades. Ellos nada saben de mi interioridad, por tanto, es lógico conjeturar que sólo esparcen falacias.
El único modo que tengo de apreciar mi estampa, es a través de  mi sombra cuando el astro rey me la enseña.
¡Qué importancia tiene la hora! ¡Qué interesa que lo hayan declarado enemigo público! Yo lo amo, y con eso me basta.
Entonces, te ruego, te insto, ¡te exhorto! ¡Aléjate de mí o estarás en problemas!
¿Entendiste, o te lo repito?

domingo, 30 de marzo de 2014

MAR DE POESÍA (Un obsequio que nos hizo Ana Luisa)


 MAR DE POESÍA es un poema de esta talentosa escritora, dedicado a la red de Ariel "MAR DE POESÍA", de la cual soy miembro y administradora ¡GRACIAS, ANA LUISA!


El día ha empezado su místico viaje,
Como un arco iris de fuego y de luz.

Junto con el viento, que entre volteretas,
Danza en un dorado mar de  poesía,
Que en éste universo, se llama Amor y vida.

La tarde languidece, y en un mar de poesía
Me dejo envolver, por el violento oleaje
De tus besos dulces, profundos y suaves
Y por tus caricias tímidas, ardientes y salvajes.

Un mar de poesía, es un soplo leve.
Un sitio del alma, cálido y perfecto...
La imagen del sensual momento...
En que se contempla, de cerca el paraíso
Y puede tocarse el cielo con los dedos.

Un mar de poesía, es una luna llena
Una llama imperecedera. Un verano eterno...
Una atracción secreta... Un anhelo de besarte.
Un mundo lleno de magia y ensueño...
En el que juntos somos, como la piel y el alma
Que nunca se cansan de amarse.

La noche duerme tranquila, mi corazón se agita,
Las estrellas brillan, cual chispas de diamante...
Escucho el grito alegre de tu pasión en mi piel,
Tu boca tibia, en silencio me recorre toda...
Como un torrente de fuego me devoras,
Y tus manos, mariposas de mil alas
Me hacen sentirme amada.

Mi alma entera se convierte en un mar de poesía
Que se estremece tan solo de imaginar
Que tú me perteneces… Y estaremos juntos
Por toda una eternidad.
Es de madrugada, de nuevo la llama se enciende,
Las caricias  se suceden como en cámara lenta,
La copa del amor de nuevo nos embriaga

Y tú yo, nos perdemos en las olas de un mar de poesía


AUTORA:ANA LUISA ORELLANO EXCELENTE
@n@Copyright.
   

EL VALOR DE LA SONRISA





No te olvides de sonreír,
Pese a todo, no dejes de sonreír.
Parece tan larga la vida
Y sin embargo…llegó el día de partir
Cuando menos lo esperabas.
Es entonces que se comprende
Que ya es tarde para vivir
Lo no vivido,
Para decir lo no dicho,
Para arrepentirte de los errores.
Lágrimas vanas
Que al final de nada sirvieron,
De los sueños no conquistados,
Esperando el momento propicio.
O quizás por no arriesgarte…
No te olvides de sonreír,
Porque con una sonrisa
Dibujada en tu rostro,
Es el modo digno de partir,
El mejor recuerdo que has de dejar.
No te distraigas, amigo,
Nunca se sabe cuándo es el momento,
Ella, la señora de la guadaña, no avisa.
Entonces, y pese a todo,
No dejes de sonreír…


lunes, 24 de marzo de 2014

SÓLO POR HOY




Hoy quisiera
Ser como el arado,
Laborioso, penetrante, filoso.


 Como el mar,
Viajero, abismal, azulado.


 Como esa nube oscura,
Presente, brava y segura.


 Y aunque mi persona no tenga medianía,
Prefiero el sol del mediodía
Al claroscuro del ocaso.


La mágica luz de la poesía
A un instante de fracaso.


 El rugir del viento
Al silencio del convento.


 El fragor del combate
A la paz por empate.


La vida es tan sólo un momento
Que si no se vive
Se transforma en cuento.



viernes, 21 de marzo de 2014

VOY A EMPUÑAR MI ARMA, NO ME DETENGAS


Lo seguía, constantemente lo seguía. Corría detrás de él, quería conocerlo, tocarlo… pero no se dejaba alcanzar.
Soy de naturaleza dérmica, cedo a la ineludible comunicación de piel a piel. No concebía una vida sin él, era mi obsesión, la parte vital de mí ser, esa que te exige y a la vez ofrenda aliento, brío, energía, ¡todo tan necesario para no caer en el oscuro clamor de la supervivencia!
Pero me cansé y abandoné la carrera. Surtí mis alforjas con SOLEDAD, con la cual conseguiría aplacar mis apetencias; llené mi cantimplora con litros de LÁGRIMAS para apaciguar mi sed, y emprendí el viaje a la jungla enmarañada de los DESEOS tupidos que obstruyen la visión del cielo, y entonces no hay más mañana que ese instante en el que perduro.
Del mismo modo, urgía un arma para defenderme ante posibles ataques de invasores o fieras detractoras de mi subconsciente, EVOCACIONES que se eternizaban en el intento de abatirme. Lo conseguían, sí; a menudo debía beber a raudales esos litros de mis lágrimas para digerir los pedazos mal masticados de la existencia dada.
FANTASÍA, imperecedera compañera de mis largas jornadas, era la única que tenía permitido el ingreso a mi hábitat. Ella me llevaba de paseo por paisajes con visos de diferentes colores que me reanimaban.
Ni bien despuntaba el día, cargábamos un saco con melodías suaves o estridentes, siempre dependiendo de mi estado de ánimo, por momentos melancólicos, algunos, muy pocos, eufóricos; una u otra serían de utilidad.
No lo pasaba mal en el  mundo onírico, salvo por la representación de algunos fantasmas, entes idiotas que insistían en confinarme a esa celda con paredes revestidas de desasosiego y opresiones. Pero yo seguía mi camino con FANTASÍA, los ignoraba, entonces se fastidiaban y me dejaban en paz por unas horas.
Así, como el yuyo que crece regado por la lluvia, sin caricias, sin macetas, sin matices, fui dispersando migas de alegría cubiertas de incredulidad.
Ocurrió un día, no sé exactamente en qué momento, tampoco interesa, ya que no había etapas en mi andar, sólo tenía una: COTIDANEIDAD. Obligada estación antes y después de mis vagabundeos con FANTASÍA. Una sola pero tan eficazmente peligrosa y atormentadora que el día que me arrolló de un modo brutal y salvaje, esgrimí mi arma y la ataqué con tal furia que se puso de cuclillas en un rincón reclamando MISERICORDIA.

- ¡No, ya no más!- Fui categórica, no dejé lugar para la DUDA, ¡otra que empañaba mi austera  e irrisoria felicidad!

FANTASÍA me proveyó del instrumento. Ella encontró la PLUMA con la que me salvaguardaría desde ese momento y para siempre. Mi pluma era liviana, de apariencia inofensiva, hasta inservible si se quiere pero no, tenía el poder de avivar palabras escritas, de aullar los silencios del miedo. Mi pluma… el atajo que me condujo directamente al encuentro de quien por tanto tiempo perseguí.
AMOR es su nombre...
AMOR, te busqué donde no debía. Si no eres tangible, ¿por qué ese necio empeño de escudriñar en un mundo que no te admite? Te descubrí acurrucadito en un pedacito de mi corazón, nos hicimos muy amigos. ¿Te acuerdas qué sorpresa nos llevamos cuando nos topamos cara a cara? Nos gustamos de inmediato y vivimos un eterno romance, siendo FANTASÍA la madrina de nuestros vástagos paridos con la PLUMA.

Hijos que aún sigo pariendo porque… ¡Qué insaciable semental eres, AMOR, cuando tu presencia se reduce a mi otro yo!

DISCULPE, EXCELENCIA (A ver si abrimos los ojos)


Disculpe, señor presidente,
No me tome por insolente.
Quiero preguntarle:
¿A usted no le duele el alma?
¿No le escarnece la mente
Ver a tanta pobre gente?

Le hago una propuesta.
Le presto mis ojos,
Mis piernas, mi cuerpo,
Y si no le molesta,
Venga que le muestro
Un país en duelo.

No tenga cuidado,
No se darán cuenta
Los del gabinete.
Dígales que está cansado,
Que se va a un Spa...
¡Se lo ve agotado!

Recorra las calles conmigo.
Pero no se asuste, mi amigo;
Verá cosas feas, desagradables.
¡Es que en este mundo
Hay tantas crueldades!

¿Qué por qué carga un carro
Lleno de basura, el chico moreno?
Ay, no, no es recolector,
Es un cartonero…después se lo explico.
¿Cuál, aquél? No, no toma sol,
No tiene cobijas, su abrigo es el astro rey.
Pero sigamos caminando, no lo mire más,
¡Sería tan largo y difícil de explicar!

Acompáñeme, tomemos el tren,
O mejor el subte ¡Esto está repleto!
¿Se ahoga, señor presidente?
¡Que horror! Mejor vamos en colectivo,
Aunque es la hora pico.
Sí, claro, no me entiende…
No se preocupe, a usted
Tampoco lo entienden.

Que pena, señor presidente,
Cortaron las calles, debemos bajar.
No hay más remedio, 
Tendremos que caminar…
Son los piqueteros, unos sinvergüenzas,
Fastidian a los automovilistas,
Reclaman trabajo, alimento, dinero.


¡Es que es dura la vida!
Esta gente está cansada,
Se quejan por todo.
Yo los comprendo...
Pero usted no se preocupe,
Igual sobreviven.

¿Tiene una moneda?
Es a voluntad, el chico no afana.
Sale a mendigar o vende estampitas.
No tiene familia, ni siquiera hogar.
¡Cuidado con este, nos quiere robar!
¡Ah, eso sí lo entiende!
Allá por sus pagos es algo normal.

Qué tarde que es, ya se hizo de noche.
Mejor lo regreso a su cálida residencia,
No quiero que vea a las niñas drogadas,
Le venden su cuerpo por una moneda,
¡no tienen dignidad, que asco me dan!
Pero vamos, se hace tarde
Y a estas horas, la calle se pone muy fea.

Regrese a su mundo, y yo…
A mi humilde morada.
No inquiete al gabinete,
Lo aguardan sus sirvientes
Y a mí me espera mi gente.

¡No me lo agradezca!
Para mí fue un placer.
Descanse, señor presidente,
Mañana se reúne con otros presidentes.